¿Qué Hacen los Oficiales de Libertad Condicional y Especialistas en Tratamiento Correccional?
Los especialistas en tratamiento correccional asesoran a los delincuentes y crean planes de rehabilitación para que puedan seguir cuando ya no estén en la cárcel.
Muchas personas condenadas por delitos son puestas en libertad condicional, en lugar de ser enviadas a prisión. A las personas que han estado un tiempo en prisión suelen ponerlas en libertad vigilada. Durante la libertad condicional y vigilada—y mientras estén en la cárcel—los delincuentes deben mantenerse al margen de los problemas y cumplir con otros requisitos. Los oficiales de libertad condicional y especialistas en tratamiento correccional trabajan y controlan a los delincuentes para evitar que cometan nuevos delitos
Responsabilidades
Los oficiales de libertad condicional y especialistas en tratamiento correccional por lo general realizan lo siguiente:
- Evalúan a los delincuentes para determinar el mejor tratamiento a seguir
- Ofrecen recursos a los delincuentes para ayudarlos con la rehabilitación
- Tratan las opciones de los tratamientos con los delincuentes
- Organizan programas de tratamientos
- Supervisan a los infractores y controlan su progreso
- Llevan a cabo reuniones con los delincuentes, así como con sus familiares y amigos
- Escriben informes sobre el progreso de los delincuentes
Los oficiales de libertad condicional y especialistas en tratamiento correccional trabajan con los delincuentes a los que se les da la libertad condicional en lugar de estar en la cárcel, a los que todavía están en la cárcel, o a los que han sido puestos en libertad. Los siguientes son los tipos de oficiales de libertad condicional y especialistas en tratamiento correccional:
Los oficiales de libertad condicional, llamados agentes de supervisión de la comunidad en algunos estados, supervisan a las personas que han sido puestas en régimen de custodia. Trabajan para asegurar que el delincuente no sea un peligro para la comunidad y para ayudarle en su rehabilitación. Los oficiales de libertad condicional escriben informes que detallan los planes de tratamientos de cada delincuente y su progreso desde que fueron puestos en libertad condicional. La mayoría de los oficiales de libertad condicional trabajan con adultos o jóvenes. Sólo en las pequeñas jurisdicciones, sobre todo rurales, los oficiales aconsejan tanto a los adultos como a los jóvenes.
Los funcionarios de los servicios previos al juicio investigan los antecedentes de un delincuente para determinar si el mismo puede reinsertarse de forma segura en la comunidad antes de la fecha de su juicio. Deben evaluar el riesgo y hacer una recomendación al juez quien decide sobre la imposición de penas apropiadas o monto de la fianza. Cuando a los delincuentes se les permite regresar a la comunidad, los funcionarios de prisión preventiva los supervisan para asegurarse de que permanezcan según los términos de su liberación y que comparezcan en sus juicios.
Los oficiales de libertad condicional trabajan con personas que han salido de la cárcel y están bajo un régimen de custodia para ayudarlos a reinsertarse en la sociedad. Los oficiales de libertad vigilada controlan a los delincuentes después de su liberación utilizando diversos recursos, tales como consejería de abuso de sustancias o de capacitación laboral, para ayudarlos en su rehabilitación. De este modo, los oficiales tratan de cambiar el comportamiento de los delincuentes reducir así el riesgo de que cometan otro delito y deban volver a la cárcel o prisión.
Tanto los oficiales de libertad condicional como los oficiales de libertad vigilada supervisan a los delincuentes mediante el contacto personal con los delincuentes y sus familias. Los oficiales de libertad condicional y de vigilancia requieren un contacto programado con los delincuentes, ya sea por teléfono, mediante visitas en la oficina, o en las casas o lugares de trabajo de los delincuentes. Los oficiales de libertad condicional y vigilada también supervisan las pruebas de detección de drogas y la vigilancia electrónica de los delincuentes. En algunos estados, los oficiales realizan el trabajo de ambos oficiales de libertad condicional y de libertad vigilada.
Los especialistas de tratamiento correccional, también conocidos como administradores de casos o consejeros penitenciarios, asesoran a los delincuentes y desarrollan planes de rehabilitación para poder tener un seguimiento cuando ya no estén en prisión o en libertad vigilada. Pueden evaluar a los reclusos a través de cuestionarios y pruebas psicológicas. También trabajan con los prisioneros, oficiales de libertad condicional y personal de otras agencias para desarrollar planes de liberación provisional y vigilancia. Por ejemplo, pueden planificar programas educativos y de capacitación para mejorar las habilidades laborales de los delincuentes.
Los especialistas de tratamiento correccional redactan informes de los casos que abarcan la historia del recluso y las probabilidades de que vuelva a cometer otro delito. Cuando sus clientes son elegibles para la liberación, presentan los informes de los casos ante la junta de libertad vigilada que corresponda. El especialista puede ayudar a establecer el asesoramiento para los delincuentes y sus familias, encontrar opciones de tratamientos de salud mental o abuso de sustancias, ayudar en la búsqueda de empleo y vivienda.
Los especialistas de tratamiento correccional también explican los términos y condiciones de la liberación del prisionero, escriben informes y mantienen registros detallados por escrito sobre los progresos de cada delincuente. Los especialistas que trabajan en agencias de libertad vigilada tienen muchas de las funciones que sus homólogos en instituciones correccionales.
La cantidad de casos que un oficial de libertad condicional o un especialista en el tratamiento penitenciario maneja depende de las necesidades y de los riesgos asociados con cada delincuente. Los delincuentes más riesgosos suelen requerir más tiempo y recursos de los oficiales. La cantidad de casos también varía según la agencia.
Los avances tecnológicos - tales como las pruebas mejoradas de detección en el consumo de drogas, los dispositivos electrónicos de control y los quioscos virtuales que permiten la vigilancia remota - ayudan a los oficiales de libertad condicional y a los especialistas de tratamiento correccional a supervisar y a aconsejar a los delincuentes.